miércoles, 7 de septiembre de 2011

Paremias

La paremia es un enunciado breve, sentencioso e ingenioso que transmite un mensaje instructivo, incitando a la reflexión intelectual y moral.

Existen diferentes tipos de paremias, denominadas: adagios, aforismos, axiomas, proverbios, refranes y wellerismos. El más común de éstas es el refrán.
  • Un adagio es una frase corta pero memorable que contiene y expresa algún elemento de conocimiento o experiencia importante, considerado cierto por mucha gente, o que ha ganado cierta credibilidad a través de su uso continuado.
    Éstos pueden ser observaciones interesantes, guías éticas prácticas, o comentarios pesimistas sobre la vida en general o alguno de sus aspectos. Algunos adagios son producto de la sabiduría popular, que intenta resumir alguna verdad básica; este tipo se conoce generalmente como proverbio o refrán. Si describe una regla general de conducta, se conoce como máxima. Una expresión no necesariamente muy extendida, pero que goza de una especial profundidad o un buen estilo se conoce como aforismo, mientras que una con humor o ironía recibe el nombre de epigrama. A través del uso excesivo, un adagio puede convertirse en un cliché o un lugar común.
    Los adagios empleados en la actualidad pueden recibir nombres propios y ser llamados "leyes", en una imitación humorística de las leyes físicas, o principios. Algunos adagios, como la Ley de Murphy, son formulados de manera informal y luego reciben un nombre, mientras que otros, como el Principio de Peter tienen nombres ya desde su misma formulación; se puede argumentar que el segundo tipo no constituye un adagio "verdadero", pero ambos tipos suelen ser difíciles de distinguir.
    Los adagios formulados en obras de ficción populares suelen derivar hacia la cultura popular, especialmente cuando existe una subcultura devota del género que corresponda, como es el caso de las novelas de ciencia ficción. Muchas profesiones y subculturas crean sus propios adagios, que pueden entonces ser considerados como una especie de jerga; ese tipo de adagios pueden llegar a ser empleados por el público en general, a veces siendo alterados en el proceso. Las comunidades virtuales como las que se desarrollan en foros o grupos de noticias de Usenet suelen crear sus propios adagios.
  • Aforismo (del griego αφοριζειν, definir) es una declaración u oración concisa, que pretende expresar un principio de una manera concisa, coherente y en apariencia cerrada.[1]
  • Un axioma es una premisa que se considera «evidente» y es aceptada sin requerir una demostración previa. En un sistema hipotético-deductivo, es toda proposición que no se deduce de otras, sino que constituye una regla general de pensamiento lógico, por oposición a los postulados.[1] Etimologíaaxioma proviene del griego αξιωμα, que significa "lo que parece justo" o aquello que es considerado evidente y sin necesidad de demostración. La palabra viene del griego αξιοειν (axioein) que significa "valorar", que a su vez procede de αξιος (axios) que significa "valuable" o "digno". Entre los antiguos filósofos griegos, un axioma era aquello que parecía ser verdadero sin ninguna necesidad de prueba.
  • El proverbio (del latín proverbium) es un tipo de paremia, un enunciado sentencioso. Las más antiguas colecciones de éstos son: El Libro de los Proverbios atribuido al rey israelita Salomón; el Pañcha tantra de la India; la Poesía gnomónica de la antigua Grecia; los Dísticos latinos de Dionisio Catón, que vivió en el siglo III; el Hávamál de los escandinavos y las Tríadas galesas, de Bretaña.
  • En la lengua española, la denominación refrán ha conocido una gran difusión hasta el punto de arrinconar a proverbio que se asocia a una paremia culta como los proverbios bíblicos, frente al refrán, paremia popular o popularizada.
    Miguel de Cervantes, en Don Quijote de la Mancha, nos define lo que es un refrán: "los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos ancianos". Seguirá diciendo Don Quijote sobre la utilidad de los refranes: "cualquiera de los que has dicho [, Sancho,] basta para dar a entender tu pensamiento" (Segunda parte, capítulo XVII).
    Los refranes son sentencias breves, habitualmente, de autor desconocido. No obstante, muchas frases literarias y bíblicas ha pasado a formar parte del refranero popular. La mayoría de los refranes son observaciones acuñadas por la experiencia colectiva a lo largo del tiempo, con temas que van desde la meteorología hasta el destino invariable y fatalista de existencia. Constituyen el bagaje cultural del pueblo en tiempos en los que la tradición oral pasaba la sabiduría popular de una generación a otra.
    Su estructura suele ser pareada y recurren tanto a la prosa y verso como a figuras literarias (antítesis, elipsis o paralelismo) para facilitar su perpetuación oral.
  • Wellerismo es, en paremiología, cualquier frase proverbial, sentenciosa, de tono ora solemne ora desenfadado, atribuida a personajes imaginarios: «"Algo es algo", dijo un calvo al encontrarse con un peine». El término wellerismo se utilizó por primera vez en Alemania en 1845 y hasta 1928 no apareció en un diccionario inglés. Viene del personaje dickensiano Sam Weller, que desempeña un papel similar al de Sancho Panza en las quijotescas aventuras de Mr. Pickwick.
    Consta por lo general de tres partes. La primera es una expresión idiomática ya dada, y donde puede verse todo tipo de paremia («Algo es algo»). En la segunda parte se identifica el hablante («dijo un calvo»). La tercera pone en contexto la situación, dando como resultado un comentario irónico que dota a la expresión de humor. Posee, pues, estructura triádica: "Contra gustos..., dijo el sapo, y se tragó la mosca". «"Más vale prevenir que curar", como dijo el cerdo al huir del carnicero». A veces se abrevia: "Veremos, dijo un ciego".
    En contra del espíritu didáctico y moralizador que suele caracterizar a las paremias, el wellerismo es subversivo y normalmente humorístico, y los poseen todos los idiomas, aun los más antiguos (se han documentado wellerismos en lenguas africanas y en lengua sumeria).
    Los wellerismos se pusieron de moda como género literario humorístico en revistas inglesas como Punch, asociado al nonsense, desde 1830, cuando los popularizó el Sam Weller de Charles Dickens.
El estudio de las paremias se denomina: PAREMIOLOGÍA.

La paremiología (del griego paroimía, proverbio + logos, tratado) es la ciencia que estudia los refranes, los proverbios y demás enunciados cuya intención es transmitir algún conocimiento tradicional basado en la experiencia. La paremiología comparada establece relaciones entre los refranes y demás enunciados sentenciosos de diferentes idiomas y culturas.

Miguel de Cervantes, en su obra Don Quijote de la Mancha, define lo que es un refrán:
"los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios" (Segunda parte, capítulo LXVII).

En lengua castellana, ha habido diversos recopiladores de estas paremias, que componían refraneros, ya que estas sentencias populares necesitan de autores cultos para transmitirse (especialmente en las épocas en las que son las personas cultas las que saben escribir). Así, uno de los refraneros más antiguos que se conserva es Refranes que dicen las viejas tras el fuego, del Marqués de Santillana.

Se denomina refranero a la colección de enunciados breves sentenciosos populares o popularizados. Tal repertorio constituye el compendio de la sabiduría de un pueblo. De ahí que habitualmente se diga el refranero popular. Los refraneros se suelen clasificar por zonas geográficas, lenguas o temáticas.

Además, muchas de las más importantes obras de los Siglos de Oro incorporan numerosos refranes: Libro de Buen Amor, El Corbacho, El lazarillo de Tormes, El Quijote...

En los últimos decenios están publicándose muchos refraneros, ya sean en una o en varias lenguas de trabajo.

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